



La regularidad con la que se producen las popós del bebé, así como comprobar su color y consistencia, sirve para valorar cómo funciona su intestino y conocer si goza de buena salud.
Por lo que cuando le cambies el pañal a tu hijo, lo primero que debes hacer es observar el aspecto de su popó. Revisando esto, se puede atender y controlar trastornos digestivos tan comunes como el estreñimiento, que se presenta cuando las heces del bebé son muy duras y le cuesta trabajo.
Sobre el color y la textura de las heces.
Te ofrecemos una guía breve y completa sobre el aspecto que pueden presentar las caquitas de tu bebé y descubras si se trata de algo normal o es indicativo de algún trastorno.
- Meconio. Es la primer popó del recién nacido, de aspecto negruzco-verdoso parecido al alquitrán. Es totalmente normal y no debe preocuparte.
- Popó cremosa de color mostaza. Es la popó típica del lactante que se alimenta al pecho. Es semilíquida, de aspecto cremoso, con pequeños grumos y de un olor ácido o «agrio». Estas heces no indican problemas intestinales o de mala absorción.
- Popó cremosa y verdosa. Significa que todo está bien. El color, la consistencia y la frecuencia de las evacuaciones cambian de un niño a otro. A veces, las heces están menos formadas y presentan una consistencia mucosa, lo que indica un tránsito intestinal acelerado.
- Popó líquida: diarrea. Debes consultar con el pediatra. Si a este trastorno se asocia una inapetencia, vómitos y pérdida de peso, se trata de una gastroenteritis. Además, si el niño se deshidrató debes darle soluciones orales que le ayudarán a recuperar el agua y las sales minerales perdidas.
- Popó marrón consistente. En el niño que ya ha iniciado el destete, la popó suele ser marrón, más consistente y «olorosa». Significa que todo está bien. Son un tipo de heces típicas de los niños que han pasado de la leche a los alimentos sólidos.
- Popó con moco o alimentos no digeridos. Debes consultar con el pediatra. Si las heces se alternan con breves períodos de estreñimiento, pero el niño crece regularmente, podría tratarse de una diarrea crónica inespecífica o del síndrome del colon irritable.
- Popó con sangre. Indica algún trastorno. Debes consultar con el pediatra. Si las deposiciones son muy frecuentes y el niño tiene vómitos y parece estar débil, podría tratarse de una gastroenteritis bacteriana. Asimismo, si la popó es normal, pero muestra algunas estrías de sangre roja, se trata de una fisura anal debida al esfuerzo del bebé por pujar.


